domingo, 29 de abril de 2012

¿Deberes sí o no?




Mandar o no deberes al alumnado para casa resulta un debate muy importante y un tema de actualidad en escuelas, colegios e institutos. Ya Francia realizó una huelga durante dos semanas sin deberes escolares. En España todavía no se ha llegado a la acción, aunque alguna asociación de padres de alumnos/as ha propuesto esta iniciativa francesa.

Entonces... deberes para casa ¿sí o no?

Francamente, mi opinión acerca de los deberes escolares reside en el ecuador del debate: estoy de acuerdo con ellos pero no de manera excesiva, ya que en Educación Infantil, sobre todo, y en todas las etapas del proceso de enseñanza-aprendizaje los niños y niñas tienen que tener su tiempo libre para jugar, salir con los amigos/as, pasear, realizar actividades extraescolares, etc y entre esas actividades está el hecho de buscar información sobre los contenidos vistos en el aula de manera autónoma e independiente, aunque para ello debe haber un proceso de iniciación y ayuda para poder lograr el mismo.

Los beneficios que tienen los deberes desde la etapa de Educación Infantil es que favorecen el reforzamiento o afianzación de los conocimientos que se están aprendiendo en la escuela. Además, estos deberían tener una aplicación práctica a la vida cotidiana, es decir, establecer una conexión entre lo que se está aprendiendo y el mundo que rodea al sujeto mediante un aprendizaje funcional y significativo. Asimismo contribuye a crear un hábito o rutina de trabajo y de estudio convirtiéndose paulatinamente en una actividad más de su vida diaria. Para ello, se debe tener en cuenta la colaboración familia-escuela para que este aspecto sea fructífero. En conjunto, estos tres elementos resultan imprescindibles y adecuados para la formación y desarrollo íntegro de la persona.

Igualmente para que los ejercicios, tareas o deberes sean efectivos y provechosos en el aprendizaje del niño/a es importante que se planteen como una actividad más siendo compatible con otras actividades de este - dependiendo siempre de la edad y etapa en la que se encuentre -. En definitiva, si no se excede con las actividades o tareas que se mandan, estas no impiden el desarrollo de otras necesarias y complementarias para ellos. Por otro lado, tienen que saber hacer los deberes por sí solos poco a poco sin ayuda del adulto, aunque sí puede servirle de guía. Importante - como mencionaba anteriormente - controlar la cantidad de la tarea que se manda hacer a los niños/as, por eso deben plantearlas como voluntarias para que ellos las realizan de un modo autónomo e independiente, es decir, que las vean como algo de interés y de no obligación. 

Por último - y no por eso menos importante - es fundamental que las tareas estén actualizadas a la metodología del siglo XXI, por lo que como docentes tenemos que ser capaces de dejar de lado las actividades exclusivas de papel y lápiz tales como los ejercicios de los libros de texto, fichas o tareas de la pizarra. Es un error pensar que solo es actividad aquello que se escribe en un cuaderno. Con esto quiero destacar de nuevo el papel de las nuevas tecnologías en la educación de las futuras generaciones para realizar tareas que le ayuden y refuercen sus conocimientos ya que herramientas como el ordenador van a ser elementos con los que van a tomar contacto durante muchos años y por eso se debe practicar con ellos desde que entran en la escuela. 




Información del contenido de este post obtenida de:

- Familia y Cole. Blog educativo para padres, maestros y profesionales.

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