domingo, 15 de abril de 2012

Que tu escuela sea mejor porque tú estás trabajando en ella.

Tras la lectura de un artículo de Miguel Ángel Santos Guerra, Quiero que sea lunes, he decidido oportuno compartirlo y reflejar en él mi reflexión sobre el mismo.

Comienzo el post con una frase que Miguel menciona al final de este artículo y me ha parecido muy interesante: "que tu escuela sea mejor porque tú estás trabajando en ella", de hecho, creo que no sería necesario que incluyera mi perspectiva al asunto porque dicha frase define muy bien lo que se quiere decir.

En primer lugar, me parece un poco deprimente la pésima relevancia que se otorga a la carrera como maestro/a en la sociedad española, cómo se cuestiona y se opina sobre ello sin comprender realmente todo lo que supone el concepto de educación, especialmente, en Educación Infantil ya que es el primer contacto que tienen los niños y niñas con el aprendizaje formal que les va a acompañar en su largo camino al conocimiento e interés por todo lo que le rodea. Y para ello es necesaria e imprescindible la colaboración y participación de un gran número de agentes educativos a tener en cuenta tales como la familia, el propio alumnado, el docente y otros profesionales. Destaco el papel de la familia en este proceso como aspecto fundamental para alcanzar un desarrollo íntegro y completo del niño/a, el establecer un vínculo entre familia - escuela y una buena comunicación entre ambos para guiar a los sujetos por el camino adecuado, sintiéndose motivados y con ganas de aprender las cosas y los elementos que componen su vida y que le ayudarán a escoger en su futuro aquello a lo que quieren dedicarse hasta que se jubilen. Pero muchas veces, no es fácil y llevadera esta relación ya que hay familias con poca flexibilidad a la hora de colaborar con el/la docente, por eso estos deben mantenerse firmes y conscientes ante estas situaciones y no sentirse deprimido con la presión que pueda conllevar esto, porque a fin y al cabo, el único que saldrá perjudicado será el propio niño.

A raíz de esta presión, sufrida en muchas ocasiones por los docentes, considero que es preciso enlazarlo con otro término muy importante en educación - el cual ya salió en uno de los debates sobre la lista artículos de lectura - como es el de pasión. Una de las acepciones de este término según la RAE es inclinación o preferencia muy vivas de alguien a otra persona. Es primordial que una persona que se dedique al mundo de la docencia posea una pasión por su trabajo con una actitud activa hacia aquello que se quiere enseñar y seguir aprendiendo cosas nuevas para estar actualizado en todo momento del mundo exterior a la escuela. Por este motivo, el docente debe ser consciente de que su profesión no es un camino de rosas, sino que por ese camino va a encontrarse con curvas, con piedras (más pequeñas o más grandes) o con baches, los cuales tendrá que afrontar él mismo o con ayuda de otros agentes implicados en el proceso. Y la personalidad que una persona tenga, bajo mi punto de vista, es un elemento clave para poder sobrellevar todo este tipo de problemas, siempre con ganas de encontrar la solución para mejorar la situación educativa que se quiere eliminar; porque para que se de una mejora, ha de realizarse una transformación.

Finalmente, para terminar, vuelvo a subrayar la frase con la que comenzaba el post. Considero que un docente tiene que poseer la habilidad o la capacidad para hacer que su escuela sea la mejor simplemente por trabajar en ella, es decir, ya puede encontrarse en un centro en el que su programación didáctica que deje mucho que desear, lo verdaderamente valioso es saber aplicar todo lo que una persona ha aprendido con las herramientas que están a su alcance sin necesidad de tener las mejoras cosas a su alrededor, simplemente se trata de ser creativo, innovador y novedoso en la educación de sus alumnos y ampliar su mente a nuevos aprendizajes que contribuyen en su mejora.

Y ya que mi post utiliza como referente el artículo de Miguel Ángel Santos Guerra, creo conveniente compartir una entrevista a este Doctor y Catedrático sobre la educación y la enseñanza.


"La educación insuficiente es el almacenamiento del conocimiento; yo tengo un recipiente con agua y hecho el agua en un vaso vacío. La buena educación - o educación de calidad - es aquella en la que la persona que educa ayuda a que el otro sepa donde hay manantiales de agua."

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