miércoles, 9 de mayo de 2012

"Nuestro sistema educativo no los está tratando bien".


Así dice José Antonio Marina en un artículo para el Diario El Mundo, "se están limitando las posibilidades de nuestro alumnado, son víctimas y no culpables". Creo que lleva toda la razón; en los últimos no dejamos de escuchar noticias (en radio, prensa o televisión) relacionadas con el fracaso y abandono escolar en España (uno de los países con porcentajes más altos, cercanos al 30%). Pero ¿a qué se debe este fracaso o abandono de los jóvenes en el sistema educativo? Francamente, creo que no nos tenemos que ir más lejos: anteponemos la ideología por encima de la propia formación de las personas. ¿Que cambiamos de gobierno? ¡Pues también de leyes; y si son las de educación, pues mejor! Viene un partido e implanta la asignatura de "Educación para la ciudadanía", que le sucede otro, pues la quitamos porque el anterior partido fue quien ideó la aplicación de la misma. ¡Menudo disparate! Bajo mi punto de vista, considero que no hacen más que pasarse la pelota en lugar de juntarse para hacer una puesta en común de sus ideas, propuestas, creaciones... en lugar de quitar todo lo que el otro ha hecho anteriormente. Deberían hacer un proyecto de Comunidades de Aprendizaje en los gobiernos españoles, la verdad es que no tendría mala pinta (si en realidad lo que se pretende es mejorar el sistema educativo español, en este caso).

Otro aspecto que me ha llamado mucho la atención y el cual me gustaría comentar está relacionado con una frase que hace poco dijo el ministro acerca del tema en debate, "debemos buscar la excelencia educativa; los socialistas se equivocaron al anteponer la igualdad a la eficacia". What? La verdad es que me asombro mucho con este tipo de conjeturas porque no logro entender si lo que pretende es volver a aquella educación de las élites, dejando a los a.c.n.e.a.e (alumnado con necesidades educativas especiales) a un lado (o simplemente fuera del aula apartándolos del contacto y el enriquecimiento de sus otros compañeros/as de clase) por aquello de que no son capaces de alcanzar el ritmo de la clase, o cuáles son realmente sus objetivos principales. ¿Queremos con esto convertir la educación en un elemento más de marketing? Esperemos que no.

Y volviendo a mencionar al ministro, recalco su propuesta para eliminar 4º de la E.S.O en los institutos españoles para, en su lugar, sustituirlo por un primer curso obligatorio de Formación Profesional (FP) o de Bachillerato. ¿Para qué? El caso es cambiar constantemente las leyes educativas, pero que por más que son modificadas, no se aprecian muchos avances en los porcentajes referidos al fracaso escolar español. Muy de acuerdo estoy con un especialista en evaluar reformas educativas, Michael Fullan, quien dice que lo que deberíamos hacer es iniciar un proceso de transformación en la educación siempre y cuando se tenga una clara hoja de ruta. Y a esperar que en unos 5 o 6 años se haya logrado. ¿Por qué llevamos entonces siglos sin conseguirlo? ¿Qué nos falta?

Según José Antonio Marina, “necesitamos una Formación Profesional para el futuro y no solo para el docente”, ya que lo que se consigue es aumentar la educación profesional escolar pidiendo colaboración a empresarios para el fomento de puestos de aprendices, pero sin depender exclusivamente de ellos.


Por otro lado y al hilo de lo mencionado anteriormente por el especialista Michael, el Informe McKinsey, corroboró - tras el estudio y análisis de las políticas educativas de 20 países - que no se trata de invertir al máximo en educación, sino que con poco también se pueden llegar a buenos resultados: "mejorar el desempeño es mejorar la experiencia de aprendizaje en el aula". 

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